Patrizia Stefanelli
"Ni siquiera le sirve
a estos muros populares salir
fuera del corte neto de los ladrillos."
Bio
PATRIZIA STEFANELLI, después de diplomarse en enfermería, se diploma en la escuela de disciplinas del arte y del espectáculo (DAMS) cum Laude en la Universidad Roma Tre. Dirige el Premio de poesia Mimesis y el Premio Modernità in Metrica. Ha escrito, dirigido y representado las comedias: Non scherzare con il morto; Tre tazze e una zuppiera; Qui si sana?; Cantando il tempo che fu; Il mistero di Don Giovanni (da Il Profumo di mia moglie di L. Lenz). Ha sido galardonada de premios importantes, tales como Premio Thesaurus, Alta Onorificenza Festival Internazionale Comune di Letino, Premio Ambasciatore di cultura La Nuova Musa, Premio Tortoreto, Premio Lazio Cultura A. Campoli. Ganadora de muchos premios, sobre su obra han escrito Michael Von Albrecht, Orazio Antonio Bologna, Ninnj Di Stefano Busà, Franco Campegiani, Jo Ann Cavallo, Sandra Cervone, Carmelo Consoli, Lorenzo Curti, , Claudio Fiorentini, Mauro Montacchiesi, Maria Rizzi, Abner Rossi, Paolo Sangiovanni, Rodolfo Vettorello.
Bibliografía:
Guardami, Rupe Mutevole, 2014
Rosanero, Rupe Mutevole 2015 (ganador del Certamen Apollinare Poeticum U.P.S. )
La dimensione umana dell’esistere poema escrito con Nazario Pardini, Caramanica Editore, 2021
Malacarne, Il Poligrafo 2021
Lòcche Lòcche – estudio del dialecto del Gaeta, imágenes y poemas, Caramanica Editore, 2021
La triste indiferencia
El mundo, en pocos trazos
más allá del mosquitero
a veces puede bastar. Ni siquiera le sirve
a estos muros populares salir
fuera del corte neto de los ladrillos.
Un hombre pasa en su bicicleta
y canta;
detrás lleva un asiendo de bebé, rosa.
El telediario se repite: – Todo lo posible
en Kabul no será libertad.
Hijos en el mercado por cuatro pagos
senos vaciados, así como las casas
esposas niñas en camas de mármol
y ojos enormes de viejos recién nacidos.
Aquí, desde esta ventana,
llega el garrir de aves de paso:
entre los vivos y los muertos
siempre igual.
Extrañas señales
Sobre el camión que corre por delante
campea el escrito Corona.
Bien, leída ahora
de verdad es malvada ironía.
Además, la marca de cerveza
no concuerda con el dicho
Conduce despacio pensando a tus seres queridos
imprimido sobre fondo azul.
Aquella advertencia sirve:
aguaceros sin piedad.
Se ve muy poco. Sigue; desacelero.
Procedo cercana a la barandilla.
Extrañas señales viarias
me parece que se asoman para preguntar
que, aquí atrás
este húmedo vidrio me mueva
los labios en una sonrisa.
El radio transmite Caruso.
El límite parece superado.
El “pare” tranquiliza.
Un viejo cartel
Sobre un canto de muro en ruinas
propone RECAMBIOS DE PIEZAS ________?
Ojalá.
He aquí, se levanta una luz
Ves, he tratado de escribirte el silencio
y este vacío que se pierde al margen
de una aurora ya cansada.
No llamémosles palabras,
mientras germina en nuevos tabernáculos
cada verdadera incertitud.
El hombre de las cometas pasa y calla;
ni siquiera trata de decirnos que para volar
aún hay tiempo y espacio para cada uno.
He aquí, se levanta una luz
Desde el muelle, por momentos el agua,
como un exilio, un alfabeto mudo.